jueves, 23 de agosto de 2007

En Niágara Falls

Jorge, lee, lee lo que te has perdido por no venir... jeje

Pues hasta aquí nos hemos venido aunque esta mañana creiamos que no iba a ser posible porque no teniamos tarjeta de crédito y donde hemos alquilado el coche para venir a Niágara nos lo exigian. Finalmente y después de 730 km hemos llegado. El viaje ha sido muy bonito, con árboles y lagos a ambos lados de la carretera durante todo el viaje. Y las típicas casas con porche, un pequeño jardín y el buzón en la puerta (ver foto).

Una vez que hemos dejado las maletas en el hotel, nosotros dormimos en la parte neoyorkina, para llegar a las cataratas has de cruzar la frontera hasta Canadá. Para ir de EEUU a Canadá debes pagar 3 dolares y mostrar el pasaporte. Para volver a EEUU no te cobran nada, pero hemos tenido más problemas. Nos han retenido en la frontera porque hay un tipo sospechoso al que buscan y tiene un nombre parecido al de Jorge. Nos han hecho apartarnos a un lado y tras revisar los pasaportes con más detenimiento nos han dejado irnos. A saber el pasado turbulento de este chico ;)
Ya en Niágara hemos cogido el barco para ver las cataratas. Es gracioso vernos a todos los pasajeros con el chubasquero azul que nos regalan en la puerta. Y realmente es necesario ponérselo porque te empapas entero. Es una gozada lo cerca que estás de las cataratas y la fuerza que tienen. Hay un momento que es imposible ver nada porque parece que te diluvia encima y la presión es tan fuerte que es como si hubiese una espesa capa de niebla delante tuya.
Después de la emocionante rutilla hemos visitado la parte canadiense de Niágara. Es como Mallorca pero a lo bestia. Un tanto "circo" dirigido al consumismo. Casinos, restaurantes, tiendas, cines y miles de atracciones, noria, lanzadera, casa del terror,...
Mañana el objetivo es Toronto. To be continued...

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